No hay un único tiempo estándar: cada licitación tiene su ritmo. Depende del tipo de procedimiento, del tamaño del contrato y de la complejidad del proyecto.
- Contratos menores o procedimientos simplificados: pueden resolverse en semanas.
- Procedimientos abiertos o complejos: suelen tardar varios meses, especialmente si hay mucha competencia o el proyecto requiere evaluaciones técnicas detalladas.
Acuerdos marco o contratos grandes: a veces llevan incluso más de un año desde la publicación hasta la adjudicación.


